Santander y Crédit Agricole tienen un acuerdo de colaboración a largo plazo para ir de la mano en este negocio. En este marco, Caceis es la entidad depositaria de los fondos de inversión y planes de pensiones de Santander, que suman cerca de 80.000 millones.
Tras el acuerdo, Caceis se reconfiguró con la aportación de cada banco de su negocio de depositaría y custodia. En aquel momento, la entidad española aportó el 100% de la actividad en España y el 49% del negocio en América Latina.
En un principio, la entidad estaba controlada en un 69,5% por Crédit Agricole.
La alianza con el banco francés en el negocio de depositaría en Latinoamérica no está incluida en esta transacción. La proporción del capital de este negocio es similar: 70% Crédit Agricole; 30% Santander. El negocio de Latinoamérica apenas representa un 10% del total de Caceis.
La venta del 30,5% de Caceis supone un impacto positivo en Santander de alrededor de 10 puntos básicos en la ratio CET1 del grupo.
Esta operación se enmarca en la estrategia que ha seguido en los últimos meses Santander, que ha priorizado la optimización del capital para generar más valor a los accionistas. La entidad comunicó a la CNMV que esta venta no tendrá un impacto relevante ni en los resultados de la entidad ni tampoco en el beneficio por acción.
Tendencia
Con la venta de Caceis, Santander se suma a otras entidades nacionales que también han vendido segmentos del negocio.
Sabadell se desprendió de su negocio de custodia en 2020 y fue adquirido por BNP Paribas. Banca March vendió el 49% de Inversis a Euroclear por unos 200 millones, aunque el acuerdo incluye que el banco belga se haga con el 100% de Inversis en un plazo de tres años.
BBVA es el único gran banco que controla el 100% de esta actividad. CaixaBank está aliado con Cecabank.
Santander ha ejecutado otras desinversiones a lo largo del último año para optimizar su capital y en algunos casos reducir su exposición al riesgo.
En diciembre pasado trascendió que Morgan Stanley estaba interesado en la compra de una cartera de hipotecas de 900 millones de euros.
La entidad buscaba desprenderse de la mayor parte de las hipotecas del balance de Santander Consumer Finance.


