Inicio Entrevista a: Luis Fernando López Cotín, Delegado Territorial de AEMET: “Las tecnologías nos ayudarán a afinar cada vez más la fiabilidad de los pronósticos y a mejorar los servicios que la sociedad demanda”

Luis Fernando López Cotín, Delegado Territorial de AEMET: “Las tecnologías nos ayudarán a afinar cada vez más la fiabilidad de los pronósticos y a mejorar los servicios que la sociedad demanda”

por Javier Flores

¿Qué funciones y trabajos desarrolla AEMET en su sede de Cartuja?

AEMET como agencia estatal tiene una visión de ámbito nacional. Está estructurada orgánica y funcionalmente, de manera tal que desde la sede de Cartuja se gestionan los centros de trabajo que se reparten en Andalucía, Ceuta y Melilla, siendo así que algunas unidades tienen responsabilidades que van más allá de este territorio. Me refiero a las tareas de predicción meteorológica que abarcan también a Murcia y Extremadura. Además, me gustaría reseñar que fuimos uno de los primeros organismos públicos en instalarnos en Cartuja, de alguna manera nos sentimos como padres fundadores del Parque. De hecho, nos trasladamos desde el pabellón que ocupábamos en la zona de María Luisa, construido con motivo de la Exposición Iberoamericana del 29, al que ahora ocupamos en el PCT. De modo que hemos estado en sedes construidas para las dos grandes muestras internacionales celebradas en la ciudad.

¿Cuántos profesionales trabajan y colaboran en esta sede de la Agencia?

La plantilla total de AEMET es del orden de 1.500 profesionales. En Andalucía, Ceuta y Melilla somos más de 150.

¿Y qué número de centros y estaciones se controlan desde Sevilla?

Aparte de la sede de Sevilla hay un centro meteorológico con propósito general orientado a las provincias orientales de Andalucía y a Melilla en Málaga, 7 oficinas en los aeropuertos de nuestra comunidad, 4 observatorios provinciales y 4 oficinas en dependencias de Defensa. Una amplia red de estaciones automáticas y un número importante de colaboradores repartidos por toda la geografía andaluza.

¿Cómo se conjuga la información procedente de la red propia con la de los colaboradores? ¿Qué misión tiene cada una?

Como es lógico, las fuentes fundamentales de suministro de datos proceden de nuestra red de centros y estaciones, de ahí proviene la mayor densidad de información. A través de estos datos conocemos las condiciones de la atmósfera en cada momento y analizamos los principales parámetros relacionados con la meteorología, tambien los valores medios y todos los parámetros climáticos de nuestra zona territorial. El punto de partida son variables que vamos obteniendo prácticamente en tiempo real gracias a las tecnologías actuales.

Pero también es cierto que la meteorología ha interesado mucho a la sociedad, algo que con las tecnologías creo que va en aumento, lo que nos ha permitido contar con una gran malla de colaboradores repartidos por muchas localidades y comarcas, de manera que contamos con información muy valiosa de zonas muy concretas del territorio, y que tienen un periodo de análisis mayor.

¿Cómo se incorpora la innovación en una labor como la que desarrolla AEMET?

El avance de las técnicas meteorológicas ha sido abrumador en las últimas décadas. La innovación está absolutamente integrada en todas las tareas que lleva a cabo AEMET. Hay que tener en cuenta que la Agencia está muy atenta a todo lo que va demandando la sociedad, algo que siempre ha formado parte de nuestra cultura. Esta es la razón por la que la colaboración ciudadana sea tan relevante para nosotros.

Ha señalado la importancia de las tecnologías en la labor que desarrolláis, ¿pero cómo están impactando avances como el Big Data, Cloud y la inteligencia artificial?

Precisamente la meteorología, el estudio del clima en general, y de los fenómenos adversos y extremos, en particular, es uno de los principales campos de aplicación de todos estos avances tecnológicos que indica. Qué duda cabe que, como en muchas otras áreas de conocimiento, están suponiendo un cambio extraordinario. Y lo están haciendo en una doble dirección: por una parte, en nuestro trabajo, nuestra labor profesional, contando con ingentes cantidades de información, lo que va a posibilitar muchísima mayor fiabilidad en las predicciones; y, por otra, en la proyección y comunicación de todo lo relacionado con la meteorología gracias a herramientas como las redes sociales. En este sentido, tengo que decir que la Agencia ha dado el do de pecho en su relación con la sociedad, y mantenemos un intenso feedback con ella. Las redes están sirviendo para tener información de todo tipo de fenómenos en lugares concretos a la que antes era más difícil acceder. Ahí está nuestra plataforma Sinobas, el Sistema de notificaciones de observaciones atmosféricas singulares.

¿Hacia dónde se dirige la investigación con el objetivo de afinar los pronósticos cada vez más?

En los próximos años se va a producir un sprint tecnológico sin parangón. Y aunque ya lo estamos viviendo, el salto por venir aún será mayor. Como consecuencia de ello se va a producir una ostensible mejora de la modelización numérica de la atmósfera, la mejora de los sistemas de observación derivados de la teledetección satelital y de radar, entre otras. El objetivo principal, como apunta en la pregunta, es ser más fiables y precisos en las predicciones.

Con todo lo que comenta, ¿el conocimiento meteorológico se está convirtiendo cada vez más en un potente activo económico, incluso de toma de decisiones esenciales en sectores como, por ejemplo, el agroalimentario, transporte, defensa?

La información meteorológica tiene características de interés absolutamente transversales. Nuestro servicio no solo se limita a un único departamento o área. Al contrario, cada vez tiene mayor alcance y proyección. No hay más que pensar en el impacto que los avisos del Sistema de Predicción de AEMET, en el marco de su Plan Nacional Meteoalerta, tienen en muchos sectores de actividad, incluidos los que ha citado. Trabajamos para áreas como defensa, protección civil, aeronáutica; y otras, que con los nuevos avances tecnológico, podrán ganar en eficiencia y sostenibilidad a través de un conocimiento meteorológico y de regímenes climáticos más precisos. Entre ellos, el sector agrícola o la logística y el transporte.

¿Qué relación mantiene la Agencia con el entorno científico, tecnológico y empresarial de Cartuja? ¿Desarrolla proyectos comunes con algunas de las instituciones y organismos de investigación?

Realmente no existe un acuerdo específico con ninguna entidad de Cartuja. No obstante, estoy seguro del uso de la información que AEMET genera en todos los ámbitos, datos climatológicos, predicciones a diferentes alcances temporales y sectoriales, así como escenarios de cambio climático.

Precisamente, el cambio climático es uno de los grandes temas de la agenda mundial, y un reto al que nos enfrentamos como especie. ¿Qué podemos hacer cada uno de nosotros a nivel individual o colectivo?

Hay que dar por sentado el proceso de calentamiento global de origen antropogénico, es decir, procedente de la actividad humana. A partir de ahí, principios tales como el de la incertidumbre del alcance de los efectos del cambio climático pero, sobre todo, el principio de precaución -el sistema tiene una enorme inercia- debe guiarnos a todos a que, en la medida en que nos sea posible, tengamos un comportamiento acorde con la sostenibilidad de nuestro planeta. Es cierto que el papel de los gobiernos y mandatarios es fundamental, pero no es menos cierto que todos y cada uno de nosotros podemos contribuir a ello. Considero que un principio rector básico debe ser el de no abusar de los recursos.

¿Qué supone para AEMET formar parte del Círculo de Empresarios de Cartuja?

Es una oportunidad más de acercarnos a la sociedad, que es vocación ineludible de AEMET.

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